
La república de la Nueva Granada
La guerra de la independencia modificó totalmente las relaciones de Nueva Granada con los otros países. Hasta ese día dependía del todo de España, las relaciones con los demás países europeos se habían limitado al comercio contrabandista. En cambio, ahora todo contacto con la España quedó roto durante varios decenios, hasta cuando los españoles finalmente se dignaron reconocer la independencia de sus colonias americanas. Entre tanto se habían establecido y desarrollado relaciones amigables con las demás naciones europeas, entre ellas especialmente con Inglaterra y Francia, y, en este continente, con los Estados Unidos de Norteamérica, países que ya durante la guerra habían brindado su apoyo moral a nuestro país. Casas bancarias de londres (en Inglaterra) habían adelantado fondos, pero cobraban un interés elevado por ellos. Sellada la paz, aparecieron ingleses y franceses, más tarde también norteamericanos, alemanes e italianos, para intensificar las relaciones o para comenzar a vender nuestros productos y a comprar los suyos, muchos de ellos quisieron venir a vivir en el país. A la vez, gente acomodada de Nueva Granada emprendió viaje a Europa, especialmente a Francia, tenida por una especie de país hermano, ya por motivos comerciales, en pos de elevar su nivel cultural o de mera diversión.
Desde luego, a Colombia (por ser tropical), no llegaron tantos europeos como a los Estados Unidos, o al sur del Brasil, a la Argentina o a Chile. Aquí la población recibió un refuerzo apenas por aislados extranjeros como comerciantes, mineros, artesanos, etc., porque el agricultor europeo no encontraba cómo adaptarse, no era un clima favorable para él. Todo esto obligó a Colombia a buscar su desarrollo dentro de sí misma, excepto el escaso apoyo recibido por los que habían llegado del extrangero, la única posibilidad para ir hacia su progreso la encontró en que, ingresados 5.000 esclavos al ejército en 1820 en compensación de concedérseles su libertad, por ley del año de 1829 quedaron libres los descendientes de los esclavos, en tanto que desde el 1° de enero de 1852 la esclavitud se abolió del todo. También los indios quedaron completamente libres y equiparados a los blancos, conservándose no obstante los resguardos (indígenas) hasta los años sesenta como medida protectora contra su explotación. Comenzada ya en la época colonial, la mezcla de las tres razas progresó considerablemente, al paso que la consciencia de los diferentes orígenes raciales fue desvaneciéndose en las masas del pueblo. Lengua, religión y destino comunes ejercieron su influencia para crear el sentimiento de la unión nacional.
Lejos de ser una historia de paz, la de Nueva Granada, o Colombia, como hoy se llama, es una historia de su política interna, que no puede callar los frecuentes disturbios civiles en su papel interruptor del desarrollo pacífico del bienestar y de las sanas costumbres.
En su conjunto el gobierno del general Santander, como primer presidente constitucionalmente elegido de la República de Nueva Granada, transcurrió en forma pacífica y con prelación en su obra de las reformas realizadas, cuadro desfigurado sin embargo por la cruel persecución a los adversarios políticos. Durante la presidencia de Márquez, una ley eliminatoria de los pequeños conventos provocó en 1840 la revelión de los habitantes de Pasto más cercanos a la Iglesia, quienes ya durante la guerra de la independencia siempre se habían distinguido por su actitud favorable hacia los españoles. El general Obando, por su parte, encabezó la revolución apoyada por el Ecuador, que logró extenderse por todo el país, hasta cuando el general Herrán alcanzó a sofocarla. (Tomado de http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/viaand/viaand41.htm el texto original ha sido modificado)
Profesor,
ResponderEliminarbuenas noches.
Desafortunadamente no hemos podido acceder a ningún blog.
Por lo tanto Laura no ha podido concluir sus tareas para la semana entrante.
Podría por favor generar una guía para entrar.
Muchas Gracias,
Familia Dulcey Montoya